BIM VS CAD
Fecha: Lun 27 Nov 2017

El sector de la construcción está evolucionando cada vez más rápidamente. Incluso a día de hoy, se mantienen fuertemente arraigados procesos de trabajo tradicionales de base artesanal.

Hasta hace un par de décadas, la redacción de proyectos de construcción era un simple trámite que también tenía bastante de artesano, basado en el uso del lápiz, donde toda la documentación gráfica se tenía que elaborar y modificar manualmente.

A partir de la informática y las herramientas CAD, la creación de proyectos se ha digitalizó, lo que ha servido para mejorar la eficiencia de los procesos, pero se mantuvo el trabajo en 2D. Si se suma la aparición de gran cantidad de normativa, cuyo cumplimiento debe quedar reflejado en el proyecto, se generan proyectos con gran cantidad de documentación inconexa, lo que favorece la existencia de inconsistencias.

Para mejorar la coherencia de los proyectos, BIM ha llegado asociado a un cambio de metodología de trabajo donde se parte de un modelo virtual del edificio en 3D, al que se asocia toda la información necesaria para la ejecución del mismo.

CAD y BIM son dos procesos de trabajo distintos

Para promover el uso del BIM, debemos a Patrick McLeamy este gráfico, donde se representa la capacidad de influir en los cambios del proyecto (azul) y el coste de los mismos (rojo) en las distintas fases de su desarrollo.

A esto se superpone el flujo de trabajo en CAD (negro) donde el mayor esfuerzo se realiza durante la obra, cuando se detectan gran parte de las interferencias entre elementos.

La metodología BIM (verde) genera un modelo 3D que permite la detección temprana de esas inconsistencias, lo que acarrea una mayor capacidad de realización de cambios a un menor coste.

Coordinación 3D

CAD. Trabajar en 2D supone un alto grado de abstracción respecto al edificio real construido. La detección de interferencias geométricas entre los elementos, depende de la experiencia y de la de la buena visión espacial del autor

BIM. Se trabaja en un prototipo virtual en 3D (modelo BIM) muy similar al resultado final deseado, dónde es más sencillo encontrar las interferencias a simple vista, e incluso se pueden automatizar procedimientos para la detección de las mismas.

Coherencia de la información

CAD. Genera un conjunto de documentos dispersos en cada una de las fases del proyecto y en cada una de las disciplinas, con información redundante que puede producir incoherencias entre los distintos documentos del proyecto.

BIM. Toda la documentación gráfica 3D y 2D se genera a partir del modelo BIM, con lo que la consistencia de los planos está asegurada. Además, los elementos de los que se compone el modelo BIM pueden llevar asociada gran cantidad de información, con el objetivo de centralizar y acumular dicha información a lo largo de las fases del proyecto, reduciendo la dispersión de la misma.

Calidad del diseño

CAD. Cualquier cambio sobre el proyecto, supone dedicar una parte importante del tiempo y esfuerzo a la reelaboración de la documentación.

BIM. Los cambios en un proyecto están mucho más controlados, propagándose automáticamente desde el modelo a la documentación, con lo que el esfuerzo se puede aprovechar en la mejora de los diseños.

Precisión cuantitativa

CAD: Las mediciones dependen demasiado del factor humano, provocando desviaciones en los costes y plazos.

BIM : El modelo BIM facilita una planificación y medición precisas, minimizando los errores en las estimaciones.

Interoperabilidad entre programas

CAD: En muchas ocasiones es necesario volver a introducir una y otra vez los mismos datos del proyecto en cada programa.

BIM: Permite establecer un flujo de información gráfica y no gráfica entre las herramientas del software, aumentando la productividad al reducir el retrabajo

 

Conocer las ventajas que nos ofrece trabajar en BIM como alternativa al CAD, nos ayuda a tomar una decisión que se puede considerar estratégica para nuestra empresa. Trabajar en BIM permite posicionarnos mejor, pudiendo acceder a trabajos para los que se exige el uso de esta metodología.

 

Autor: Juan Navarro, arquitecto y formador BIM en 24studioLAB